La experiencia

Así de (poco) emocionante fue volver a comprar

volveralmercado
Ph. Soledad Aznarez

Por Evangelina Himitian

Pasaron 25 días desde que recuperamos la libertad. Y esto se está poniendo cada vez más difícil. Ahora que somos libres para comprar lo que querramos, incluso la cosa más estúpida o superficial, no tengo ganas de comprar nada. O, mejor dicho, tengo temor.

Pensé que iba a ser distinto. Que ese primer objeto que comprara después de la abstinencia iba a tener un valor fundacional. Casi que me imaginé un corte de cintas en el negocio al que fuera, con cámaras de televisión y un breve discurso de algún empresario para celebrar mi regreso al mercado. El hijo pródigo que vuelve a casa. O algo así.

Pero no ocurrió. Al contrario. Había pensado bastante (tuve mucho tiempo para meditarlo) sobre cuál iba a ser ese primer objeto. Primero dije que iba a ser una buena tijera, de esas que se pueden afilar y que se quedan por varias generaciones en una familia. Después dije que sería una yogurtera. Ya saben, los armenios hacemos nuestro propio yogur. Pero desistí y volví a la tijera. Y al final, me di cuenta de que tampoco la necesitaba. Ni la quería. Entonces no compré nada.

Finalmente, a mediados de la semana pasada, a la mitad de la noche tuve que ir a la farmacia para comprar algo contra el dolor de espalda y cuando volví a casa, miré la bolsa y caí en cuenta de que esa almohadilla de gel que se mete al microondas y que alivia la contractura había sido mi primera compra. “Ah, ¿era eso? ¿Así era volver a comprar?”. Sentí desilusión. No hubo cintas, ni cámaras, ni discursos. Simplemente una necesidad ¿real? de calmar un dolor. Confirmado: el mercado no me estaba esperando. Íntimamente, lo sabía. O, mejor dicho, lo temía. Desde entonces, no he vuelto a comprar.

2 comentarios

  1. Esa es la verdadera libertad, genia, precisamente esa es la libertad no depender ni necesitar obtener, lo material nos quita la libertad el acopiar nos hace esclavos…

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  2. Y la vida sigue….todo principio tiene fin y todo fin tiene principio…fue el día 1 …llegó el 365… 370….385… todo es lo mismo y sin embargo nada es igual. Se completo el rompecabezas, y ahora ya hecho cuadro y colgado en la pared, la perspectiva de su visión es diferente. La experiencia, el aprendizaje, las motivaciones y los sentimientos han hecho que las cosas ocupen otro lugar. Volviendo al cuadro, es como si la luz hiciera que de acuerdo al ángulo desde el que el espectador se encuentre parado mostrara en la imagen distintas tonalidades, como sucede cuando miramos algo tornasolado. La realidad es que no son más libres porque ahora SI PUEDEN COMPRAR, sino que ahora SABEN COMPRAR, pueden RECONOCER LO QUE SI NECESITAN y hasta identificar cuando adquieran algo por impulso, por compulsión o por incitación. Todo este camino andado será como esas marcas o cicatrices que quedan después de una lucha, porque lo que han ampliado es su CONSCIENCIA y la nuestra, la de todos aquellos que acompañamos el proceso. El industrial Henry Ford dijo: “Reunirse es un comienzo. Permanecer juntos es progresar. Trabajar juntos es triunfar”. ESTAMOS JUNTOS…seguiremos juntos…. ustedes y nosotros sabemos PORQUE LO SENTIMOS DENTRO NUESTRO quienes SOMOS. Comprar o no comprar ya nunca mas será una cuestión capital, de necesidad real o imaginaria, SOLO SERA UNA PARTE DE LA VIDA DE CADA UNO, así como 60 segundos hacen una hora y 24 horas un día.
    El camino es el mismo. la luz que lo ilumina es diferente.
    Abrazo enorme
    Maria Esther

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