La experiencia Liviano de equipaje

La inutilidad específica de un souvenir

Por Evangelina Himitian 


Es casi un mandato social. Cuando uno viaja a un destino de vacaciones, parte del paseo, de la vuelta al perro de cada noche es salir a ver qué se vende y qué se puede comprar. Es una parte casi inevitable de los viajes. Algo nos tenemos que llevar. Para nosotros y también para los que se quedaron. Algo hay que comprar.

Pero los souvenirs no logran captar la esencia de los lugares. Por el contrario, suelen ser una mala versión de los atractivos del lugar. Pero si nos dejamos llevar por la emoción del disfrute, compramos muchas de esas piezas que después, en nuestras casas no sabemos dónde poner.


Y no hablo de horribles lechuzas de caracoles o termómetros ambientales que predicen tormentas. Estos días que estuve en Brasil, caí en cuenta de que casi no use todas aquellas cosas que me había comprado, años anteriores, durante las vacaciones, llevada por la emoción de la travesía. Hablo de aquellas cosas que son muy del lugar. Esos vestidos tejidos, esas pollerita de volados, esos pareos o mallas muy Brasil. Tasa de uso: apenas unos días en verano, ese mismo verano en que las compre.

Saber que no voy a comprar nada de todo eso me hace sentir muy liberada. Si pudiera comprarlas, creo que tampoco las compraría, ahora que soy más consciente que nunca de la inutilidad específica  de cualquier tipo de souvenir.

Puede sonar a lugar común. Pero mejor es llevarse experiencias, paseos, charlas. Llenarse las retinas de esos paisajes y esos buenos momentos a los que vamos a recurrir mentalmente durante el año cuando querramos encontrar dentro nuestro una imagen que nos transmita paz.

6 comentarios

  1. Me encanto! Todas esas cosas que no sirven para nada…sólo sirven para juntar tierra y perder tiempo en limpiar! Es preferible alfajores para compartir y tomar unos ricos mates! Besos!😘

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  2. No hay dudas de que la “des-acumulación” es un camino de ida. Uno hace el famoso “click”, y todo se acomoda. No se vuelve atrás…se cambia la forma de mirar el consumo, las necesidades, los pequeños gustitos…
    Yo sin imponermelo, empecé con ésto hace un tiempo, y me identifico mucho con todo lo que escriben.
    Gracias por poner en palabras las cosas que sentimos, cada vez muchas más personas!!

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    1. Es verdad, yo también empecé hace un tiempo, lo que ahora llaman minimalista….algunas personas no lo comprenden, por eso yo también me alegro de que alguien ponga en palabras lo que sentimos! Gracias!

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  3. Me encanta! Por mi parte soy fanática del café, disfruto sentándome en los bares chiquitos de esquina o de rincón, no importa que época del año sea o que tipo de café se tome en el lugar yo los pruebo! Por eso hace años lo que les pido a mis conocidos viajeros que en vez de gastar en un souvenir se tomen un cafecito a mi salud! Tengo un montón de fotos de tazas humeantes de café y muchas anécdotas dedicadas!!!

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