La experiencia Lo compro o no lo compro

No compro más promos

compras
Ph. Soledad Aznarez

Evangelina Himitian

Lo decidí. Pasaron casi dos meses que estamos en este experimento llamado Deseo Consumido. Y al revés de lo que hace la mayoría de la gente en estos días de aumentos e inflación, ya no compro más promos.

Cuando hago las compras del supermercado siento que el carro se llena solo. ¿Quién puede resistirse a un 3×2? Plin ¿La segunda unidad al 70%? Plin. “Si llevás ocho pagás cada uno a 19,99”. Plin. ¿Yo estoy paranoica o este carro se está llenando solo? ¿En qué momento aceptamos que hoy es el día de comprar papel higiénico? ¿Realmente necesito dos quesos crema al precio de uno para sentir que mi plata vale? Demasiado. Se bajan de mi carrito y ahora soy yo la que va a elegir.

Se bajan de mi carrito y ahora soy yo la que va a elegir

Desde que decidimos con Sole Vallejos pasar todo un año sin comprar nada más que lo necesario, siento mayor claridad a la hora de elegir qué cosas compro. Descubrí que más de una vez al volver del supermercado traía bolsas con productos de promos y que no había comprado lo que había ido a buscar. Así, nosotros, los consumidores, nos convertimos en simples escolares que unimos con flechas los productos y los precios. Compramos lo que otros quieren que compremos. Sólo necesitamos creer que nos están haciendo un buen precio. Nada más.

Nos pasa a muchos. En épocas de crisis, la compra de productos en promoción se generalizan con la falsa creencia de que esto permite ahorrar. Según una reciente encuesta que realizó la consultora TrialPanel, el 90 % de los encuestados dijo haber modificado sus hábitos de compra en el último mes, ante la suba de precios en las góndolas. Se entrevistó a 941 personas, de todo el país y de distintos sectores sociales. Al indagar por los principales cambios en la compra, el 63% indicó que fue comprar los días que había descuentos especiales u ofertas de carga, ya sea 2×1, 3×2, como forma de optimizar sus recursos.

Hay una diferencia entre hacer una compra inteligente y dejarse marcar la cancha por las promos

Bueno, yo no lo compro más. Creo que hay una diferencia entre hacer una compra inteligente y dejarse marcar la cancha por las promos. Por su puesto que si voy a comprar leche y hay un descuento lo voy a utilizar pero no voy a decidir comprar algún producto porque tenga un supuesto descuento.

Porque la mayoría de las veces, al llegar a la línea de caja, finalmente resulta que las ofertas no se acumulan, que no aplica el 2×1, que con esa tarjeta no puedo pagar, que si son precios cuidados no sirve. Entonces, todo ese tiempo que había empleado en aplicar el logaritmo de la raíz cuadrada del dos por uno, más el 70 por ciento de la segunda unidad, resulta que no sirve para nada.

En estos dos meses, cada vez que hice compras me tomé el trabajo de revisar la cuenta del supermercado antes de retirarme del comercio. En dos de cada tres compras, los descuentos no se habían hecho o se habían hecho mal. O, como les gusta decir a las cajeras, no aplicaban para mi compra.

¿Para qué perder tiempo en ir a buscar el cartelito para quedar de todas formas en posición adelantada? Basta. Las promos como razón de compra pertenecen al pasado.

Esa es la mejor manera de ahorrar. ¿Dinero? No lo sé. ¿Tiempo? Seguro. Y no es poco, porque el tiempo,–el mío, el tuyo, ese que perdemos calculando promos–  vale oro.

 

 

 

 

4 comentarios

  1. Genias no saben lo bueno que es lo que hacen, talvez no ven la verdadera dimension de esta genialidad de no ser manipuleadas o directamente manejadas a consumir y creer que ellos nos hacen un favor con sus descuentos o que nos es imposible vivir sin tal o cual producto, ojala todos podamos ir de a poco tomando eate ejemplo que ustedes nos proponen, gracias por lo que hacen, las apoyo 100 %…

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  2. No creo que sea a todo o nada.. por ejemplo, yo no compro si no está en promoción productos que se que puedo almacenar por mucho tiempo sin problemas por que no ocupan mucho espacio y por que vencen en años (pasta de dientes, toallitas, protectores diarios, tampones, jabon de tocador). Y con las que te obligan a llevar 3 unidades siempre me pregunto.. de verdad quiero gastar HOY $70 en papas fritas? o papel higiénico? o lo que sea? por que al final, el ticket me va a marcar 70 y por ahi me llevo uno solo de otra marca a $40 y listo… no se si se entiende el punto. Me gusta mucho el blog chicas, me hace plantearme cosas interesantes aunque no siempre comparta la opinión. Buen finde!

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  3. absolutamente de acuerdo, lo hago desde hace un tiempo. Y si decido llevar algo que está en promo (porque justo iba a comprar eso) lo pongo aparte. Y esos productos los paso primero en la caja pidiendole a la cajera que chequee uno por uno que me haga la promo. asi me aseguro que la hagan y no tengo que estar tan pendiente o ir despues a atencion al cliente porque me cobraron mal. Beso!

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