En mi placard Inspiración La experiencia

La felicidad que hoy vive en mi placard

FullSizeRender (5).jpg

Por Evangelina Himitian

Le llegó la hora al placard. Junté coraje, respiré profundo y un sábado de estos me metí de lleno a hacer eso que venía postergando. Ordené (y le dí una buena sacudida) a mi armario.

Voy a hacer un inventario, me propuse. Me paré frente a la mole, que parecía que se había atragantado con ropa y acababa de estornudar. Y hundí mis manos en esa acumulación poco inteligente de prendas. No habían pasado más de cinco minutos hasta que mi hija mayor, de seis años, subió hasta mi cuarto y se coló entre las perchas. “¿Qué estás haciendo?”, me preguntó.

-Un inventario, respondí.

-Ah… ¿y qué es?, insistió.

-Sirve para saber qué es lo que tenés. No tengo idea de cuántas remeras, cuántos pantalones o cuantos zapatos tengo.

Olivia se ofreció a ayudarme. “Si me decís que no, está bien. Me voy”, me advirtió. “¿No? ¡Claro que sí!”, le dije. Acto seguido le ofrecí que fuera ella la que hiciera las anotaciones en el cuaderno.

Empezamos anotando rubros. Después, en cada rubro cantidades. Cuando comprendí la inutilidad de anotar lo que tenía, empecé a registrar categorías transversales. ¿Cuánta ropa no había usado en más de un año? ¿Cuántas prendas ni siquiera me acordaba que tenía? ¿Cuántas, directamente todavía tenían la etiqueta original porque nunca me las había puesto?

Los resultados fueron abrumadores. Encontré tres prendas que jamás había estrenado. No pude recordar su origen. Debo ser sincera. Sentí vergüenza. ¿Si eso no es consumismo, cómo se llama?

También encontré una gran cantidad de prendas que no me acordaba que tenía (40) y una categoría que a mí misma me sorprendió: “Ropa que sé/pienso que me queda mal o que no me siento cómoda cuando me la pongo”. Sumé 52 prendas. Me refiero a ropa que cuando la miro digo que es linda, me convenzo a mí misma de que la debería usar, pero cuando me la pongo, doy vueltas, me miro al espejo una y otra vez y finalmente, antes de salir, vuelvo y me la saco. ¿Para qué? Puede ser subjetivo pero esa ropa, además de hacerme ver ante mi hija como una persona amarreta, que tiene cosas que no usa pero no las comparte, me hace perder tiempo. Son, al menos, diez minutos que pierdo en ponérmela y sacármela, cuando sé que su destino es el fondo del placard.

Como suele decir Sole Vallejos, basta. Demasiado. Adiós.

Olivia ya se había cansado del experimento cuando bajé al lavadero para buscar bolsas para poner la ropa que esa misma tarde iba a abandonar mi placard.

Saqué seis bolsas. “Un pullover en un placard no abriga a nadie”, pensé, entusiasmada mientras embolsaba ropa. La pila de sweaters ahora tenía apenas cuatro ejemplares. En el área de colgado, había perchas vacías. Los zapatos, por fin habían encontrado un lugar para cada uno.

Antes de bajar, volví a mirar el vestidor. Me quedé unos minutos. Respiré profundo. Le saqué fotos. Estaba experimentando una sensación de enorme satisfacción, aún mayor que la que me brindó toda esa ropa cuando llegó a mi placard. Claridad mental. Enfoque. No sé que era. Pero se sentía increíblemente bien. Como dicen lo creadores de Becoming minimalist “Empezamos ordenando nuestra casa y terminamos ordenando nuestra vida”.

Miré otra vez el armario. Todavía había prendas que sabía que no iba a usar nunca más. Sólo se quedaban era porque tenían un valor afectivo. Me recordaban a un viaje, a un regalo, a una propuesta, a un día en particular. “Ahí adentro alguna vez fui feliz”. Por eso se quedaron. Era, al menos, el 30% de mi stock.

 

Dudé. Todavía dudo. ¿Se deberían ir esas prendas o se deberían quedar? Marie Kondo, la japonesa que es best seller con su libro “La magia del orden” dice que no deberíamos desprendernos de ningún objeto que al tocarlo nos de felicidad”. Pero tampoco es que allí colgadas, esas prendas me reporten felicidad. Es más bien un tipo de recuerdo al que no deberíamos aferrarnos. Deberíamos darle un destino mejor.

Por ahora siguen allí. Mientras, pienso cómo hacer para que toda esa felicidad que una vez habitó esas prendas pueda continuar su camino sin estancarse en mi placard.

 

7 comentarios

  1. Hola. Supongo que ya lo debes conocer, pero hay varios Blogs sobre Proyecto 333. La idea es poder vivir con 33 prendar por 3 meses. Yo lo implementé y la verdad que me solucionó bastante la elección de las prendas, como también pensar en comprar con otros criterios. No hago mas compras impulsivas, sino de que sean de mejor calidad. Saludos!

    Me gusta

  2. Hola, me fui a vivir a USA y tuve que literalmente despojarme de todo!! Segun mi marido no podía excederme de 2 valijas!!! Algunas cosas vendí, otras done!! Si se puede!!! Da felicidad pero es fuerte, los primeros meses tuve que procesarlo y ahora no volver a caer de comprar tanto al pedo!! Igualmente creo que nos merecemos de vez en cuando darnos un gusto sin sentido!!! Ordeno casas, la gente se queja q no tiene espacio pero se resiste a soltar lo que no usa!! Creo q el desorden ayuda a vivir en el consumo y no sabemos vivir en la austeridad! Es la era del tener y no del ser!!!

    Me gusta

  3. Hace un tiempo, despues de tener mi hijo y reconocer que mi cuerpo cambió, decidí elegir que ropa donar y que otras podían heredar mujeres que conozco y amo. Así que le pasé unos sacos ochentosos a mi sobrina… unas zapatillas que use solo unas veces a otra… carteras que ya no eran para mi edad a una más joven… y otras en buen estado a donar en la iglesia del barrio. Chocha. Cuando me mudé estaba sorprendida de la cantidad de espacio que me sobró en el placard! Lo único que no pude dar y guardé de recuerdo fueron las primeras zapatillas converse negras de mi nene, jijii
    Gracias x este blog inspira y hace crecer!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s