La experiencia Liviano de equipaje Sole

Acumuladores

 

foto acumuladores
Ph. Soledad Aznarez

Por Soledad Vallejos

En la casa de mi infancia, el orden era el siguiente: primero el de los cubiertos, después el de los repasadores, tercero el de los utensillos de plástico y el último cajón, el inclasificable, donde sin ningún tipo de criterio se juntaban todo tipo de objetos. Si algo se perdía y no aparecía por ningún lado, mi mamá remataba con la misma frase: “¿Te fijaste en el cajón de la cocina? Era una caja de sorpresas. Allí había de todo: desde un corcho viejo, tapitas de plástico, papeles, tarjetas, figuritas, souvernirs de alguna comunión, un boletín viejo, moños de regalo y botones. Porque entre la duda de tirar un objeto o guardarlo, siempre había una mejor opción: abrir el último cajón y dejarlo allí. “Tal vez sirve para algo”.

Así, casi sin reparar en la acción, en mi casa acumulábamos todo tipo de objetos. Aunque el último cajón de la cocina no era el único lugar, había réplicas en los distintos ambientes de la casa: el lavadero, el aparador del living o el placard de la habitación de mi mamá. Podían ser objetos inútiles, rotos o recuerdos sin importancia ni afecto. Pero antes de tirar cualquier cosa, mejor dejarla ahí. “Tal vez sirve para algo”.

¿Acumulador yo? Con ese interrogante como disparador, TrialPanel -consultora de investigación de mercado- realizó una encuesta para conocer cuán acumuladores somos los argentinos; qué acumulamos y porqué no podemos deshacernos de los objetos que no usamos. El 74% de los entrevistados afirmó que frecuentemente guarda cosas que luego no utiliza. Y en esta misma línea, el 80% manifestó resultarle difícil deshacerse de los objetos en desuso. Sólo un un 11% está en condiciones de desprenderse.

“Sólo una de cada diez personas está en condiciones de deshacerse de los objetos en desuso”

Al preguntar sobre aquello que más cuesta soltar, al tope de la lista está la ropa (con el 65% de las menciones). De hecho, 8 de cada 10 encuestados afirma guardarla por si vuelve a ponerse de moda. Siguen los libros (51%); boletines, cuadernos escolares, trabajos prácticos (43%); calzado (42%); estudios médicos (37%) y envoltorios, cajas de regalo, bolsas de cartón (36%).

Los principales motivos por los cuales se guardan estos objetos son: “Porque creo que en el algún momento puedo llegar a utilizarlos” (81% de las menciones). “Porque me trae algún recuerdo” (49%). “Porque aunque está roto pienso que voy a arreglarlo” (29%). Y “porque son de un ser querido” (28%). Entre los lugares elegidos para guardar estas cosas figuran los placares y roperos (con el 75% de las menciones), los cuartos de la casa que no tienen un uso específico (43%) y el lavadero (21%).

Limpieza. Para muchos, hay que ser honestos, no es más que una utopía. Pero según la encuesta de TrialPanel, el 90% afirma hacer una limpieza, al menos, una vez al año. En este mismo sentido, 9 de cada 10 encuestados confesó dar las cosas que no usa a algún familiar, alguien que conoce y sabe que lo necesita o la iglesia.

“Cintas de VHS, cassettes, manuales de instrucciones de aparatos que ya se conoce su funcionamiento y recetas impresas”, se guardan pero nunca se usan

El estudio interrogó también sobre aquellas cosas que solemos tener en casa y no le damos ningún uso. En este caso, los tres artículos más mencionados son las cintas VHS, cassettes y CDs  (55%); los manuales de instrucciones de aparatos que ya se conoce el funcionamiento; y libros viejos (52%). Le siguen las recetas de comidas impresas (43%); las revistas (39%) y los clásicos sobres de ketchup, mostaza, mayonesa o salsa de soja que suelen venir con los deliveries (33%).

Entre la duda de tirar un objeto o guardarlo, la mejor opción no deberá ser abrir el último cajón de la cocina y dejarlo allí. ¿Tal vez sirve para algo? Seguro que no.

El estudio fue realizado sobre una base de 1193 casos, hombres y mujeres, mayores de 18 años, de todos los niveles socioeconómicos, residentes en CABA, GBA y principales plazas del país.

8 comentarios

  1. Muy buen artículo.
    Es así de real!
    Es más en mi casa tengo ese cajón de la cocina .
    Y otros tantos en la casa , y cuanto más grande es la casa más acumulamos .
    Muy interesante el desafío que se propusieron .. Me dio mucho que pensar

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  2. En mi caso mientras tenga lugar guardo todo …por una frase que dice :
    ” El que guarda, siempre tiene ” y tarde o temprano le doy algún uso a las cosas

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  3. Me hiciste recordar la casa de mi infancia, ¡como me gustaba revolver ese cajón! Herede esa manía de guardar porquerías, aunque cada tanto tiro todo y empiezo de nuevo.

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  4. Hola, quisiera avisarles que ya lo hizo Judith Levine en 2006 y publicó también un libro: “Not buying it: my year without shopping”. Saludos

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  5. Chicas! Es muy bueno lo que hacen! Yo aun no llegue a tal extremo, pero como quise irme de viaje “limpia” de deudas y sabiendo que iba a comprar afuera, estuve 6 meses sin comprarme ropa. Y sobreviví!!!! Y ya hace unos años, que tengo como filosofía, si la prenda no se usó por más de un año, se va del placard….Igual, voy a empezar a probar esto de no comprar nada, ir de a poco, y tal vez llegue a un año!!!

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  6. Hola gente! Esta situación de no consumir x consumir me la vengo planteando desde principios del año pasado cuando empecé a sentir ciertas molestias internas q significaban en definitiva lo q uds muy bien describen…..para q esto?….otra vez más de lo mismo?….hartazgo….creo q paso x ahí….decidí conectarme internamente con mis reales necesidades, que no fue sencillo al principio, hasta q en este momento automáticamente ante un posible objeto de “deseo”, que se yo, un bolso, una blusa, un par de zapatos, primero paro….pienso bsi no tengo algo igual vuelvo a casa chequear y en el ínterin eso me sirve para darme cuenta dendosncosas: primero si me olvidé del objeto motivo de análisis, esnq no lo quería menos lo necesitaba y dos, si sigo con el en la cabeza es q quizás lo necesite pero si tengo otro parecido que cumpla el rol para el que fue creado listo dirijo ese dinero a otra cosa sino voy y lo compro…..no es un proceso tan largo temporalmente y al hacerlo seguido el mecanismo bse incorpora….no se es el tipo que puse en practica y me ha funcionado…. Quise compartirlo quías le sirva a otra persona para evitar tener q ver en definitiva si tenés un depto para acumular o para vivir. Gracias!

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  7. Chicas, las felicito. Es absolutamente real el planteo. Siempre estuve por debajo del promedio como consumidora. Intenté consumir sólo lo necesario, pero a pesar de ello me molesta mi exceso. Deseo que logren alcanzar su proyecto, las seguiré desde La Nación. Ah, y el cajón de la cocina está en mi casa como también estuvo en la casa de mi madre. Muchas veces lo vacié tirando su contenida y otras tantas se volvió a llenar.
    Un gran abrazo

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